Cabo Magazine

Ramón García · abril 15, 2013

Tuvimos la oportunidad de charlar largamente con el Chef Volker Romeike cuyo restaurant, Pitahayas, recientemente recibió, por decimosegunda ocasión consecutiva, el Premio Cinco Diamantes.

Durante la entrevista descubrimos a un hombre cálido e inteligente que ha hecho de la cocina una pasión y todo un proyecto de vida. En el amable y sumamente hermoso ambiente de Pitahayas el Chef Volker Romeike nos dio un atisbo de su vida, de sus recuerdos y sus logros. Conozcan a uno de los Chefs más espectaculares de México.

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Cabo Magazine: ¿Como surge la idea de Pithayas?
Volker Romeike: La idea original era la de hacer un restaurante italiano, pero justo cuando estaba a punto de abrir, los directivos del Hyatt se dieron cuenta que Los Cabos no necesitaba otro restaurante italiano, ya que había varios. La idea fue la de realizar algo diferente; algo nuevo pero acorde con la zona así que se pensó en el Pacific Rim. Era novedoso, a la gente le gustaba, era diferente. Cuando tuvieron necesidad de un chef con esas características pensaron en mi y me trajeron. Lo único que mantuvimos de aquel proyecto de restaurante italiano fue el horno de pizza; aunque no lo empleamos para ello, lo hemos encontrado muy útil.

Cabo: ¿Cuál es la trayectoria de Volker Romeike?
VR: Estando en la escuela pensé en dedicarme a ser cocinero, siempre me atrajo la idea de viajar así que pensé: con esa profesión podría combinar ambas cosas. Aprendí idiomas y me inscribí a una escuela especializada en Alemania. Una vez que me gradué fui al ejército al servicio militar, en la marina, donde también trabajé como cocinero en un restaurante para oficiales. Una vez terminado el servicio un amigo me invitó a trabajar a México, él a su vez había sido invitado también, por lo que en ese entonces era Posadas de México; ambos llegamos a trabajar a Puerto Vallarta. Sin embargo, no me fue tan bien: no hablaba el idioma, no tenía experiencia por lo que no duré mucho.

Buscando trabajo me contrató el Camino Real de Guadalajara sin embargo, mi amigo que me trajo a México me invitó de nuevo, pero esta vez al Sheraton de Puerto Vallarta. Con la crisis de 1985 decidimos buscar trabajo en Los Ángeles donde me contrató el Hyatt (ahí empezó mi carrera con la empresa) que me llevó a Hawai, San Diego y Puerto Rico. Yo llego a Los Cabos para trabajar en Pitahayas dentro de un proyecto que en ese entonces realizaba el Hyatt pero cuando la compañía lo dejó, opté por quedarme a petición de los socios de la cadena. Fue una decisión muy difícil porque yo había aprendido y crecido mucho en esa empresa. Eso fue hace 15 años.

Cabo: ¿Qué es el premio The International Star Diamond Award?
VR: Es un premio de calidad donde califican todo: la comida, el servicio que se otorga, el ambiente del establecimiento, la consistencia de tu calidad; los comentarios de los clientes. Es un premio muy especial y muy exigente ya que recibirlo una vez no es garantía de recibirlo al año siguiente; si la American Academy of Hospitality Sciences (Academia Americana de Ciencias de la Hospitalidad) recibe una queja o comentario de inmediato envían gente para investigar, se fijan si mantienes estándares de calidad y servicio, revisan si realizas cambios en tu forma de operar, checan la consistencia del chef, los años que lleva al frente, que éste no sea cambiado constantemente. De la misma manera los clientes pueden recurrir a la página electrónica de la Academia para dar a conocer sus impresiones y si el servicio ha sido bueno o malo; ellos mandan gente a revisar. Esto puede ocurrir en cualquier momento. Yo siempre he dicho que es más difícil mantener los cinco diamantes que obtenerlos; una presea de este tipo eleva las expectativas del cliente y éste llega con una actitud más crítica. Si empiezas a fallar te toman como un engaño. Nuestra meta siempre ha sido trabajar duro para mantener esta distinción; ahora tenemos que trabajar más duro para mantenerlo que cuando lo obtuvimos.

Cabo: ¿Doce veces consecutivas?
VR: Si, hemos logrado la distinción doce años consecutivos. La primera vez fue en 1999 en México sólo tres locales han logrado esto: El Café des Artistas de Puerto Vallarta, Les Moustaches de la Ciudad de México y nosotros. Otros restaurantes lo han logrado algunas veces pero en la mayoría de los casos lo obtienen y luego lo pierden.

Cabo: ¿Cuál es tu mayor logro?
VR: El éxito de Pitahayas que, después de quince años, existe una mejor calidad de la que tenía en un principio. Hemos aprendido mucho y hemos hecho cambios para su mejoría, si yo tuviera mi propio restaurante sería como éste.

Cabo: ¿Cuál es tu mayor satisfacción?
VR: Los premios que he tenido como Chef.

Cabo: ¿Cuál es tu mayor deseo? (Antes de contestar el Chef Volker Romeike piensa un rato con la mirada de un hombre que sabe que la vida le ha sido buena).
VR: Estoy muy contento de mi vida, tanto privada cómo de trabajo, mi gente está contenta, yo estoy contento. Tal vez ganar en el golf (y ríe).

Cabo: ¿Qué es el Golf para el Chef Volker Romeike?
VR: Es una gran pasión. Aprendí a a jugar en Hawai, al principio no lo entendía y no entendía a quienes pasaban muchas horas al calor del sol. Ahora que lo juego me encanta, te da horas de tranquilidad, de belleza (en Los Cabos tenemos los mejores campos del mundo), me ayuda a pensar en otras cosas además de ser un buen lugar para olvidar los problemas y el estrés.

Cabo: ¿Se parece el golf a la cocina?
VR: No, en nada; en el golf eres tú contra el campo, en la cocina eres tú y todo un equipo que debe de trabajar. Si estuviera sólo en la cocina no podría trabajar.